-Te quiero. -No, tú no me quieres. -Sí que te quiero. -Sí, igual que quiere el lobo al cordero, pero la tentación es dulce, el pecado muy goloso y tu eres el diablo. -Te sigo queriendo. -Perdóname, no te quiero. -Lo se, yo creo que ya tampoco, y por eso mismo esto no tiene nada de malo. -Entonces, ahora... ¿tan sólo somos cosas? -Es posible, da igual.
Estudio Periodismo en la UCAM. He escrito cuatro libros: "Engendros", "Forjando Reinos", "Cien páginas en blanco" y "Bebo para olvidar: Prostitutas y videojuegos".
2 comentarios:
-Te quiero.
-No, tú no me quieres.
-Sí que te quiero.
-Sí, igual que quiere el lobo al cordero, pero la tentación es dulce, el pecado muy goloso y tu eres el diablo.
-Te sigo queriendo.
-Perdóname, no te quiero.
-Lo se, yo creo que ya tampoco, y por eso mismo esto no tiene nada de malo.
-Entonces, ahora... ¿tan sólo somos cosas?
-Es posible, da igual.
- Te amo.
- ¿Y qué quieres de mí?
- No lo sé.
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