31 de enero de 2008

Reseña: "Si me necesitas, llámame", de Raymond Carver

Once años después de su muerte, Tess Gallagher, viuda del periodista y escritor del realismo sucio Raymond Carver, se ocupa de publicar cinco relatos nuevos e inéditos de su marido, que no pudieron ser publicados en "Sin heroísmos, por favor", dando forma a una recopilación de desperdicios que debería venderse con una pegatina que rezase "Sólo para fans", y es que la prosa lenta, aburrida y monótona de Carver no es para cualquiera.

El primero de estos relatos, ‘Leña’, nos muestra un hombre abandonado por su mujer, que decide cortar un camión de leña para evadirse de la realidad, mientras se esfuerza en escribirle una carta que nunca llega a terminar. El relato comienza con un lenguaje preciso y fluido que te atrapa desde el primer momento, para empezar a repelerte unas líneas más abajo, y dejarte vacío e insatisfecho al final.

‘¿Qué queréis ver?’ nos habla también de una pareja a punto de separarse, que decide pasar su última noche cenando con sus vecinos. Su lenguaje es demasiado preciso para hacer bella la insulsa trama que nos presenta.

‘Sueños’ presenta una pareja que ha perdido la pasión, y ve morir al hijo de una vecina en un incendio. Contrario a lo que cabría esperar, Carver no se apasiona con el relato de la madre desesperada por la muerte de su hijo, sino que se aleja de ella y espera agazapado a que regrese la cotidianeidad, donde su estilo lento y preciso, monótono y depresivo, se encuentra más en su salsa.

‘Vándalos’ vuelve con el tema del incendio. Dos parejas tienen una larga conversación –como siempre cotidiana, insustancial- durante largo rato hasta que se dan cuenta de que una de las casas del barrio se ha incendiado. Bajan y se ponen a mirar.

‘Si me necesitas, llámame’ es el relato que da nombre a esta tediosa recopilación, pero tampoco sube demasiado la calidad global de este libro. Regresa al tema de la pareja con problemas, en la que ambos deciden pasar una temporada lejos de casa; una temporada que se convierte en un solo día. Podéis leerlo gratuitamente aquí.

Como epílogo, tenemos a Tess Gallagher explicándonos cómo encontró estos relatos y por qué los publico –básicamente, porque no tenía otra cosa que hacer-. Lo curioso es que se hace más agradable leerla a ella que a Raymond Carver.

El estilo de Raymond Carver en este libro es preciso y exacto, pero lento y aburrido, monótono. Se centra siempre en acciones cotidianas, y prescinde del clímax la mayoría de las veces o, de incluir algo extraordinario, lo pasa por alto como si fuese algo irrelevante.

En resumen, un pésimo y monótono libro que, carente de creatividad, sumerge al lector en unas historias en las que nunca pasa nada. No es un libro para cualquiera, ni siquiera para amantes de la literatura. Mi recomendación se dirige sólo a admiradores y amantes de la literatura telegráfica.

7 comentarios:

  1. Anónimo6:36 PM

    Pues a mí me encanta Carver, he leído todos sus libros. Hay que saber leer y entender.

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  2. No he dicho que Carver sea confuso. Como periodista tenía que ser genial, pero como escritor no me ha gustado. Ninguno de sus relatos me parece interesante. Son demasiado típicos, comunes y cotidianos. Tampoco tiene una belleza retórica admirable: es directo y seco. Quizá alguien le encuentre la gracia, pero yo tengo miles de escritores antes en mi lista.

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  3. Anónimo9:49 AM

    qué poco entiendes a carver, qué poca poesia hay en tu vida cotidiana, francisco j. moreno. una sola astilla de la leña que corta el protagonista del primer relato de "Si me necesitas, llámame", vale mucho más que tu vida vacía, ávida de sensaciones fuertes, cuando no sabe ver todo un universo en el acto de un señor que va serrando y serrando, cuestionandose, mientras, su vida.

    un saludo.

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  4. Mi vida no está vacía, sé apreciar cosas pequeñas y me gusta la buena literatura. No me importa que Carver sepa ver un universo en una astilla de madera. Me importa que me lo cuente. Pero no lo hace. Se queda con su astilla de madera y con sus quejidos intrascendentes. Esa es mi opinión.

    Un saludo.

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  5. Me gusta Carver, justamente por su simplicidad. Porque te pide ir mas allá de la belleza de las palabras y se centra en la idea. En la belleza nostálgica de la vida, simple y cotidiana.

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  6. Lo siento, pero a mí no me lo parece así. A mí me parece que Carver escribe con un estilo muy seco y directo, propio del realismo sucio en el que muchas veces se le incluye. Pero a diferencia del resto que siguieron esa corriente, Carver narra la realidad cotidiana desde la distancia, como un periodista. Así le quedan obras carentes de emoción, donde lo único que hace es describir escenas aburridas con toda la precisión, el detalle y la objetividad de la que es capaz.

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  7. Anónimo8:58 AM

    Me da lo mismo lo que opines de carver. solo consulte esta entrada en tu blog para saber el indice del libro, me lo he leido y me ha parecido bastante competente, no tan bueno como otros de sus libros pero me ha gustado.
    francamente para mi carver me describe el mundo en una astilla y un romance en una sabana puesta al sol, ni modo.
    pero como siempre, entre un ''me gusta'' y un ''no me gusta'' no hay nada que hacer (aunque parece que lo primero, por fortuna es lo que prima entre los lectores)TU opinion, quedatela.

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