Francisco Evangelista, ex detective privado, corrió a denunciar a los medios, a programas como "La máquina de la verdad", a Bassa y Casals. Éstos fueron arrestados sin más pruebas. Más tarde, una llamada anónima dirigió las sospechas hacia Antonio Guirado, miembro de la policía municipal de Olot. Cuando las sospechas recayeron sobre él, se desmoronó y confesó.
"La máquina de la verdad" llamó a Francisco Evangelista en 1994, para emitir sus testimonios acusando a Bassa y Casals. Sin embargo, esto iba a suceder después de que se hubiese declarado el secreto de sumario, por lo que Tele 5 decidió meter mano y cancelar temporalmente el programa, emitiendo en su lugar una película, "Oficial y Caballero".
No fue el único programa con problemas por este caso. El programa "La sonrisa del pelícano", de Antena 3, dirigido por Pepe Navarro, acogió los testimonios de otros tres invitados en 1997, entre los que volvía a encontrarse Francisco Evangelista. Se les dedicó tres programas en los que acusaron a Maria Ángels Feliú de fingir su propio secuestro.
Como consecuencia de éste y otro de sus numerosos reportajes, Antena 3 decidió cancelar el programa por la vulneración del Código de Conducta de la cadena, precisamente en su primer punto:
"La veracidad, la objetividad y el pluralismo serán principios esenciales de la información que se transmita en la cadena"Pepe Navarro contraatacó a la cadena denunciándoles por despido improcedente y exigiendo más de 1.500 millones de pesetas. Calificó la cesión de su programa como "un acto de una enorme violencia contra la libertad de expresión y de información, que deja a 70 personas sin trabajo". Más tarde, Pepe Navarro retiró a la demanda tras llegar a un acuerdo con la cadena para dirigir un nuevo programa.
Pocos días después de la aparición de Feliú, Francisco Evangelista fue detenido. En retrospectiva, descubrimos varias cosas:
- Evangelista ganó más de 100.000 pesetas con sus declaraciones a los medios.
- Ninguna de sus afirmaciones fue declarada cierta.
- Bassa y Casals eran viejos compañeros suyos de negocios, de los que quería vengarse.
- En los momentos clave del juicio, Evangelista desaparecía.
La confianza de algunos programas en fuentes poco fiables puede llevar a inocentes a la cárcel, y buscar graves problemas a los responsables de las cadenas. Es cierto que la falta de ética se encontraba principalmente en Francisco Evangelista, pero las cadenas también colaboraron de ella ampliando y dando repercusión a sus acciones, especialmente vulnerando leyes explícitas como el secreto de sumario por ganar un poco más de audiencia.
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