- Acabo de percatarme, compañero, de que un vagabundo desprevenido ha entrado en los terrenos de nuestra propiedad. Camina cubierto de harapos con cara de asustado, aunque no parece peligroso. Propongo que le acojamos y le cuidemos hasta que se restablezca para que esté en perfectas condiciones cuando nos cuente su historia.
- Propongo que le matemos y le descuarticemos para estudiar el funcionamiento de sus órganos vitales.
- Ahora que le has disparado, ya no parece tan mala idea. Has tenido buena puntería, compañero: justo entre ceja y ceja. No hay que desperdiciar una sola oportunidad de aumentar nuestro conocimiento del mundo que nos rodea. La inteligencia y la sabiduría han de ser nuestras mejores apuestas para sobrevivir en este universo hostil y despiadado. Nuestro vagabundo es buen ejemplo de ello. ¡Observa a qué destino le ha llevado su irresponsabilidad mientras le desnudas y le abres la cavidad torácica! Los ojos hinchados y desorbitados, los labios perdiendo ya la sangre que les irrigaba y les daba volumen y vida. Las mejillas se tornan pálidas como el vientre de la luna, y los músculos se contraen aferrados a la existencia. Costará arrancarle esa botella que lleva agarrada en su mano derecha. Propongo que analicemos su contenido y busquemos a la persona más adecuada para guardarlo.
- Yo propongo que nos lo bebamos esta noche mientras nos comemos la grasa del cuerpo.
- Aunque siento curiosidad por los efectos que puedan deducirse de la ingestión de un líquido tan extraño, me contendré de probar tan sólo una gota. Eso sí, me gustaría que me respondieses a algunas preguntas. ¿Qué sabor tiene?
- Avinagrado.
- ¿Sientes algún efecto extraño?
- Maldita sea, creo que me estoy convirtiendo en un dios.
- ¿Cómo es eso posible?
- Mi mente está comenzando a abrirse a los secretos de la existencia. Me está siendo revelado el conocimiento global de todo lo que ha existido o existirá jamás, así como el poder de cambiar las reglas que lo rigen escapando a mi propiop destino determinista.
- Es éste un caso singular de übermensch, sin duda. Todos los manuales de mi biblioteca indican que se ha de cometer seppuku antes de que la transformación sea completa. La omnisciencia puede afectar al centro del dolor del cerebro humano, catapultando a sus víctimas a un destino peor que la muerte en el que, como inmortales, sólo pueden observar agonizantes cómo la eterna corriente de información bruta y autorreplicable elimina cualquier vestigio de pensamiento independiente. ¿Quieres que te preste un cuchillo?
- No, no. Espera.
- ¿Qué ocurre?
- Me encuentro bien.
Me mola tio, es una puta paranoia, pero me mola. Te lo cojo para el monzogo. Un saludo!
ResponderSuprimirComo tú veas, gracias xD
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