De un tiempo a esta parte, he venido preguntándome cómo se podrían aprovechar los beneficios del hipertexto en la literatura. Especialmente en el campo de los relatos de ficción. "No es lo mismo escribir para el papel que para Internet" es una máxima ya bastante conocida para el que se interese por el periodismo digital. Algo parecido ocurre con la literatura. Casi todos los escritores que rondamos la blogosfera seguimos teniendo claro que escribimos para ser publicados en papel, para que nos expongan en librerías y nos lean en el tren o el autobús (yo me incluyo); sin embargo, no está de más saber cuáles son las herramientas de que disponemos a la hora de escribir para Internet, y qué posibilidades nos ofrecen. El hipertexto es una de esas herramientas.Por mi parte, he clasificado los usos que se le pueden dar al hipertexto en tres grupos:
1. Uso divergente: El protagonista acaba de encontrar a la mujer de su vida. Está allá, al fondo del bar, oculta entre volutas de humo y risas etílicas. ¿Debería nuestro héroe saludarla y declararle su amor o seguir soñando en silencio cómo sería estar con ella? El lector debe decidir, y según lo que decida, la historia seguirá un rumbo u otro. La clásica estrategia de los libros de "Elige tu propia aventura", donde también podemos incluir "Rayuela", de Cortázar, con la posibilidad de leer los capítulos en cualquier orden imaginable. Aunque también podemos trabajar con complicados diagramas de flujo. Para esto no hace realmente falta que usemos hipertexto, y el único beneficio que le veo a su uso es que la tarea de buscar la página a la que nos lleva nuestra decisión se reduce a clicar en la opción deseada.
2. Uso explicativo: El joven escudero del protagonista resulta ser un poeta muy cultivado con dificultades para cambiar de registro. A cada fracaso de nuestro héroe le es seguido un sabio consejo de su amigo, que podría ahorrarle bastantes problemas. Es decir, si no sonase así:
- Aun a riesgo de parecer un deleznable criticastro taquifémico, te aconsejaría trocar esa eviterna Weltanschauung desfasada por una versión más laxa del zeitgeist moral. Un poco de genre savvy te podría haber advertido de que el chovinismo de nuestro anfitrión es una prueba irrefutable per se de su fetichismo belicista, ergo podrías haberte refugiado con él.¿Habéis entendido algo? Yo ni jota. Que el resto del reparto no entienda lo que significan esas palabras no quiere decir que el lector tenga que permanecer también ignorante. Mediante enlaces, podemos explicarle al lector qué es lo que significa cada palabra, dónde está situado cada lugar, o cuál es el libro que tanto le gusta al villano. El equivalente analógico consiste en obligar al lector a que haga constantes viajes al diccionario y a la enciclopedia. Tampoco se trata de reemplazar eso por constantes viajes a la Wikipedia, pero si podemos ahorrarnos un párrafo explicando cómo están situadas las calles de nuestra ciudad mediante un enlace a Google Maps, ¿por qué no hacerlo?
3. Uso expansivo: "Su vestido daba la apariencia de estar tejido con la misma noche. Las lentejuelas brillaban como si fuesen estrellas bajo la luz fosforescente del hospital. El conjunto tenía esa especie de je ne se pas que sólo los mejores modistos pueden lograr...". La descripción de un vestido está bien, pero cuando llevas cinco páginas hablando de lo mismo puede cansar. A lo mejor al lector no le apetece ni le interesa leerse el documento legal que los líderes de vuestra comunidad post-apocalíptica ha pactado en su primera reunión para limitar el consumo de las reservas de agua. O una declaración de principios redactada por una tenebrosa secta que nuestro pusilánime detective debe desmantelar. Pero claro, a lo mejor sí.
La llegada de la policía a la escena del crimen podría enlazar a una descripción detallada de lo que hay en ella. El manuscrito que un escritor duda si publicar podría enlazar al primer capítulo de ese libro. El cuadro que acaba de pintar el artista podría ir acompañado de un enlace a la foto del cuadro. Quizá un mapa del mundo en que se ambientan tus relatos fantásticos. La aparición de cada personaje podría enlazar a descripciones, a fotos, a fichas policiales, etc. Y aún se puede ir más allá, insertando más y más niveles. La aparición de la muchacha enlaza con la descripción del traje, y en dicha descripción se hace mención a un recuerdo del protagonista, que enlaza a dicho relato. El lector ya no se encuentra sólo con una definición de los términos difíciles, sino que cada enlace aporta contenido nuevo que enriquece la historia original.
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En resumen, éstos son los usos que se me han ocurrido para darle al hipertexto en los relatos de ficción. No he puesto en práctica ninguno de ellos ni tengo claro que lo vaya a hacer, pero tampoco lo descarto. Considero que el tercer punto es el que más aprovecha y explota las posibilidades de esta herramienta. No dudo que muchos de vosotros tendréis algo que objetar, criticar o añadirle a esta lista. Pero bueno, para eso están los comentarios.
Namaste.
Interesantísima reflexión sobre el hipertexto. Expones algunas opciones para utilizarlo en internet que me han puesto a pensar. La única pega que quizás le veo a las alternativas es que se necesitaría un tipo de lector fiel, pero aparte de eso....
ResponderSuprimirEnhorabuena por tu blog. Hoy he aprendido mucho con tu post.
Un saludo
Cualquier relato que dure más de 500 palabras necesita la fidelidad del lector. Un poco de confianza en que el tiempo que va a pasar leyendo el relato estará mejor aprovechado que buscando porno xD Es la triste realidad de Internet. Sin embargo, creo que los usos que he puesto aquí pueden jugar a nuestro favor. Al final, todos los usos van destinados a beneficiar al lector, a darle la información más condensada, o a que tenga que hacer menos esfuerzo.
ResponderSuprimirGracias por los halagos ;)
¡Hola Moreno!
ResponderSuprimirMe parece muy interesante el uso del hipertexto en la literatura, pues abre un gran abanico de posibilidades al lector. El único problema que veo es que para hacer un buen relato literario con hipertexto el escritor debe ser muy bueno, para que los enlaces sean complementarios y que no estén ahí por el simple adorno, ya que pueden dificultar la lectura. Creo que sería un gran avance poder leer una historia que te abriera diferentes caminos y que fuera el propio lector el que decidiera que camino quiere seguir.
Un saludo
Hola miriam!
ResponderSuprimirYo no creo que haga falta que el escritor sea especialmente bueno. Sólo que hace falta bastante más trabajo, y luego es probable que la gran mayoría de ese trabajo pase desapercibido. Estás escribiendo un relato que tampoco va a leer tanta gente, y de esa gente que lo lea, van a ser muy pocos los que se preocupen de los enlaces, y de los que se preocupen por los enlaces, aún serán menos los que se lo leerán entero.
De todas formas, a mí me apetece hacerlo :D