Con motivo del día del libro, a Violeta le ha dado por hacerme una entrevista en su blog Pensad, pensad, malditos. La transcribo aquí con unas cuantas modificaciones. Violeta fue la encargada de corregir y revisar la ortografía de "Engendros", mi primer libro.
Con motivo de la celebración del Día del Libro, vamos a entrevistar a uno de los jóvenes escritores más extravagantes y entretenidos del panorama regional. Francisco J. Moreno nos ofrecerá su particular punto de vista acerca de una serie de cuestiones palpitantes para todos aquellos que amamos las letras.
Hoy en día parece no existir ningún movimiento literario o artístico concreto, más bien, desde finales del siglo XX hasta la actualidad, las artes han estado marcadas por el individualismo y la fragmentación consecuente del sistema de trabajo capitalista. Como informador, ¿quieres destacar o rebatir algo sobre esta situación cultural?
Creo que en la actualidad, el mundo de las artes se mueve en una corriente que algunos filósofos han dado a conocer como posmodernismo, y que tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.
Alguna vez se ha dicho que eres el impulsor de una nueva corriente literaria llamada "engendrismo" (en alusión a tu libro "Engendros"). ¿Qué tienes que decir al respecto?
Lo del "engendrismo" fue una idea que tuve hace años y que comenté con algunos amigos, aunque ahora mismo la he dejado muy atrás.
Tus obras, sobre todo tus primeros relatos, son bastante macabros. ¿Qué te hace plasmar ese toque "oscuro en tus historias"? ¿Crees que es fruto del exacerbamiento adolescente o lo consideras un componente esencial de tu producción?
Ese toque "oscuro" y "macabro" me viene por la exacerbación adolescente de mis comienzos, pero considero que, con unos cuantos cambios, se ha convertido ya en algo recurrente.
Se rumorea que eres bastante aficionado a la bebida. Eso es algo personal sobre lo que no tienes que hacer ninguna aclaración, pero me recuerda al "malditismo" de muchos seguidores de Bukowski, esos que creen que imitando su destructivo modus vivendi pueden llegar a alcanzar el genio de su maestro.
¿Malditismo? (Risas). Sobre lo de "bastante aficionado a la bebida" no diré nada. El libro en el que estoy trabajando ahora, "Bebo para olvidar", trata sobre anécdotas de borrachos. Tengo claro que imitar la forma de vida de un escritor no te garantiza ser tan bueno como él. Ni todos los borrachos son Bukowski ni todos los gays son Oscar Wilde.
Háblame de tus influencias.
La principales influencias cuando empecé fueron Kafka y García Lorca, pero con el tiempo he ido bebiendo de muchos clásicos, así que creo que en mis influencias hay un poco de todo.
Siempre he admirado a los seguidores de Kafka, especialmente por su paciencia. ¿Qué libro suyo recomendarías a aquellos que renegamos de él sin conocerlo?
¿Uno llamado "Obras completas"? Nah, es broma (risas). Supongo que recomendaría "La metamorfosis". Lo típico. Es el más conocido, y creo que la fama que tiene es completamente merecida. Te ayuda a meterte en ese oscuro mundo kafkiano donde la gente sufre y no sabe por qué. No creo que los lectores de Kafka seamos muy pacientes. Kafka suele ser bastante directo algunas veces, sobre todo en sus relatos. Por ejemplo, en "Ante la ley" o "El artista del hambre".
Ayer leí en el periódico una definición de "kafkiano" recogida de algunos diccionarios como sinónimo de "angustioso" o "absurdo".
No me parece mala forma de definirlo. Las obras de Kafka son angustiosas porque son absurdas. Si Gregor Samsa supiese por qué se ha convertido en un insecto gigante, no se angustiaría tanto. Igual que si K. supiese de qué se le acusa. La falta de lógica en el mundo de Kafka es lo que perturba a la mayoría de sus personajes.
La siguiente pregunta es inevitable: ¿Conseguiste acabar el "Ulises", de Joyce?
La pregunta correcta sería: ¿Conseguí empezar el "Ulises" de Joyce? (Risas). Apenas terminé el primer capítulo. El "Ulises" no hay que tomarlo nunca de golpe. Yo empecé con el "Retrato del artista adolescente", pero lo dejé a medio. Algún día lo retomaré. Creo que Joyce escribió el "Ulises" para que nadie lo entendiese, para reírse de los críticos.
¿Qué autores recomiendas leer con urgencia?
Mmmm... muchos. Aunque creo que los realmente fundamentales -para mí- son Edgar A. Poe y Franz Kafka, para entender la literatura de los dos últimos siglos. Y por supuesto, Cervantes y Shakespeare, para entender el resto.
Para reirte tanto del uso del término "malditismo", has mencionado antes a bastantes enfants terribles y escritores malditos en un par de frases. Jodorowski habla de lo "pánico" en su literatura y el arte siempre ha visto una dicotomía entre lo "apolíneo" y lo "dionisíaco". Salta a la vista que tú te decantas por el lado más báquico. ¿Crees que es honrado hacer otra clase de literatura hoy en día?
Pues claro que puede ser honrado. Depende de si realmente se cree en eso. Hay mucha gente haciendo literatura apolínea hoy en día. Mira a Saramago, ¿a él lo ves como un escritor báquico?
No quiero entrar en polémica, pero Saramago es un hereje que se lo pasó en grande escribiendo "El evangelio según Jesús".
Pues si Saramago es hereje, entonces Richard Dawkins ni te digo.
Ahora es cuando tú dices: "No has leido a Dawkins, ¿verdad?".
Si no lo has leído no pasa nada. Es biólogo. No escribe literatura. Su libro "El espejismo de Dios" fue best-seller, y todo el tema de la memética que surgió con "El gen egoísta" me parece bastante interesante.
Me gustaría que fueses tú el que diese fin a esta entrevista como más te apetezca. Por algo eres el experto.
Pues no se me ocurre nada, la verdad. Si te parece, puedo hacerme publicidad. "Engendros" está a la venta en la librería González Palencia, en Murcia, por 12€. Tenía otro libro a la venta, "Forjando Reinos", pero la editorial que me lo publicaba tuvo que cerrar, así que tengo que buscar una nueva.
Te encontré, jaja, y no quiero irme sin saciar mi curiosidad, añadiendo una pregunta, con o sin permiso de la entrevistadora.
ResponderSuprimir¿¿¿Te consideras capaz de escribir un libro para niños???
Una vez leí que un escritor no es tal si no es capaz de llegar a todas las edades, que no quiere decir que sus libros sean para todas las edades, sino que en cierto momento pases de la sangre y los engendros a princesas encantadas por maléficos hechizos...
Me vas a echar, nada más llegar...
;)
Besos
Ya llego desde mi blog, te puse entre mis blogs amigos, espero que no te importe, si no quieres estar allí dilo y plisplas.
ResponderSuprimir;)
Nunca he echado a nadie en todos los años que lleva este blog abierto xD
ResponderSuprimirSí, me considero capaz de escribir cuentos para niños. Aunque no estoy demasiado a favor de los cuentos, al menos en el sentido que tiene ahora esa palabra. Pienso que los cuentos actuales le crean a los niños unas expectativas que la vida no les puede satisfacer, en vez de transmitirles enseñanzas sobre cómo funciona el mundo. Creo que hay que retomar las antiguas tradiciones.
Antes de la llegada de Perrault y del nacimiento de esta nueva cultura "edulcorada" con la que entretenemos a los niños, los cuentos buscaban asquear, espantar e infundir miedo a los más pequeños, con el objetivo de inculcarles una moraleja.
A Caperucita Roja no la salvaba ningún leñador. Como había sido tan estúpida como para hablar con desconocidos, el lobo la desgarraba y se comía sus tripas. Pinocho, por desobediente, acababa convertido en leña para la chimenea. Si ahora mismo se vendiesen esas historias como cuentos para niños, muchas madres pondrían el grito en el cielo.
- ¡Pero cómo le vamos a contar esos cuentos a nuestros hijos! ¡Los vamos a traumatizar!
Pero es que de eso se trata en el fondo. De traumatizar a los niños, pero sólo lo justo. Lo justito, para que tengan miedo de hacer alguna tontería y aprendan a comportarse mientras desarrollan un juicio racional.
Si Caperucita sufre al final del cuento, el niño lo recordará, y se lo pensará dos veces antes de depositar toda su confianza en un desconocido. Si Pinocho acaba convertido en leña, el niño aprenderá, por medio del trauma, a obedecer a sus padres, que saben más que él.
Puedo escribir cuentos bonitos para niños, cuentos sin ningún elemento extraño, grotesco, morboso o escatológico ("Nube", por ejemplo: http://fjmoreno.blogspot.com/2006/08/nube-ella-se-sentaba-sobre-una-nube.html); pero por convicción, creo que son más útiles los relatos que te he descrito, que por llamarlos de alguna forma yo los llamo "anticuentos" -pese a que son lo que originalmente debe ser un cuento.
Hace tiempo que tengo previsto escribir un post sobre este tema, pero aún no me he animado. Si algún día me encuentro con ganas desarrollaré este tema con más detalle ;)
P.D.: ¿Cómo podría molestarme un enlace? ¡Vergüenza la mía por no haberte colocado aún en el blogroll! xD
Uff, ¿Escribir un post sobre el tema?
ResponderSuprimirYa lo has hecho, copia el comentario y... ¿Qué más quieres?
Comencé con una sección en mi blog, dedicada a reversionar cuentos,
http://mosaicoderetazos.blogspot.com/2008/02/cuentame-un-cuento.html
Pero no sé si llegué a publicar más... lo miro y si hay algún otro te lo paso.
Estoy totalmente de acuerdo, pero yo creo que el papel de los padres en esto es fundamental, yo cuando no me ha gustado un cuento, o algo en él, se lo he contado distinto, y te aseguro que se quedan con lo que oyen antes de lo que leen.
Me parece super interesante lo que comentas. Como ves pienso como tú, y retomaré esa sección.
Te animo a hacer el post.
Besos
Quiero exponer bien la idea, me tomaré mi tiempo xD
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