El arqueólogo Fernández Martínez ofreció una clase magistral a los alumnos de la UMU, analizando los movimientos más importantes del siglo XX y cómo han influido éstos en la Arqueología moderna.
El martes de la semana pasada, el hemiciclo de Universidad de Murcia dio comienzo al Máster “Gestión profesional y Estrategias de Investigación en Patrimonio Arqueológico”, que tuvo como experto invitado a Víctor Manuel Fernández Martínez, catedrático del departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, quien realizó una conferencia titulada "Modelos teóricos y tendencias en arqueología".
Esta conferencia versó sobre las tendencias postprocesuales y críticas en Arqueología, que el profesor Fernández Martínez recogió en su último libro: “Una arqueología crítica”. En él se analizan las relaciones entre Ciencia, Ética y Política desde una perspectiva postmoderna. “La arqueología, como ciencia, merece una depuración en sus métodos”.
El profesor Fernández Martínez examinó cuatro de los grandes movimientos del siglo XX que han influido en la teoría social. Estos cambios fueron: el estructuralismo y el postestructuralismo, el pensamiento marxista, el feminismo y el postcolonialismo.
El estructuralismo diferenció el significante del significado. “Las cosas existen cuando hablamos de ellas”. Según Jackobson, el lenguaje estaba organizado mediante oposiciones binarias, como luz y oscuridad. El arqueólogo Lévi-Strauss introdujo estas ideas en la arqueología, señalando que existe una analogía entre el desarrollo del lenguaje y su cultura asociada. Estas teorías fueron criticadas por el postestructuralismo, el cual, liderado por el filósofo Jacques Derridá, demostró que en las equivalencias binarias del lenguaje, un término siempre prevalecía sobre el otro. Todas estas ideas dejaron claro a los arqueólogos que “el sentido implica al observador, y que por tanto, la distancia científica del racionalismo no existe”.
La base del pensamiento marxista es que el trabajo es la esencia de la vida. Basándose en sus escritos, el filósofo italiano Antonio Gramsci introdujo el concepto de hegemonía. Advirtió que cada persona piensa de acuerdo a sus intereses, pero que la burguesía, al predicarlos, simula defender los intereses de todos, mientras sólo defiende los suyos propios. “El marxismo sirve para analizar la opresión”. Esta opresión se reconoce en la posición de la mujer en el paleolítico, o en la supremacía de los ancianos llegada la era neolítica.
El feminismo fue iniciado por la escritora Simone de Beauvoir, y continuado por filósofas como Judith Butler, quien formuló la teoría Queer (“El sexo es creado por la sociedad”). Estos movimientos lanzaron a la arqueología a buscar a la mujer en épocas en las que, hasta entonces, habían pasado desapercibidas.
Por último, tras la época colonial, resurgió en Occidente el afán de los nacionalismos, que trajo consigo una necesidad de investigar sobre el pasado para fundamentar sus políticas. También cambió el pensamiento tradicional, que consideraba a Occidente como el centro del mundo, y se produjo una americanización global.
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Con lo que me gusta a mí la arqueología pero "de pata negra"...
ResponderSuprimirNo sé yo...
Un saludo, que hacía mucho que no me pasaba.
Yo tb publiqué la práctica jajaja
ResponderSuprimirHay que aprovechar el trabajo realizado, además de que disfruté bastante con la conferencia :)
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