He encontrado
un artículo en el que se explica por qué la mayoría de los nuevos escritores que aparecen en las librerías suelen tener más de 30 años. En el caso de otros artistas, como músicos o pintores, se empieza a saber de ellos cuando andan por la veintena. Mi opinión sobre el tema sigue la misma línea, y sirve además para explicar todos los pasos que hay que seguir antes de que el libro salga publicado por la vía tradicional:
1. Tener algo que contar. De acuerdo que quieres escribir una novela, pero ¿sobre qué? Se tarda tiempo en dar con una idea atractiva, pero tampoco basta con tenerla. Una vez tienes la idea, hay que documentarse bien sobre todos los temas que se tratarán en el futuro. No quieres que nadie se te eche las manos a la cabeza por decir que las corridas de toros se hacen a las tres de la tarde, por ejemplo. Bueno, a no ser que quieras ser
Dan Brown.
2. Llegar a ser capaz de escribir una novela larga. Hay que prepararse mental y físicamente, tener las cosas muy claras. Es posible que la novela acabe en relato corto, pero al menos habrás practicado. Para llegar a ese punto son muy importantes las críticas. Vale que sienten mal y que ataquen a lo más hondo de tu vanidad como escritor, pero si quieres dedicarte a esto son necesarias. Cuanto más hirientes, más te están ayudando con ellas. Llegará el momento que tendrás una larga lista de relatos y novelas inacabadas, y tú mismo te darás cuenta de lo mucho que ha servido esa práctica.
3. Hay que escribir una novela larga. Escribir ocupa tiempo físico, y lo más seguro es que tengas que ocuparte de tu otro trabajo (si quieres vivir de lo que escribes, hazte periodista), de tu familia y de tus amigos. Algunos grandes escritores pueden vanagloriarse si son capaces de
escribir un par de páginas de calidad al día. Eso son 728 páginas al año, pero tampoco estarás disponible todos los días para escribir, y no todo lo que escribas cada día será utilizable. Hay que cuidar la trama, la profundidad de los personajes y los diálogos. Algunos escritores tienen ya tanta práctica que hacen ciertas partes de forma mecánica, aquellas que suelen ser comunes a varias novelas y que siempre acaban siendo las peores partes.
4. La primera novela es una mierda. A mí me lo sigue pareciendo cada vez que miro la mía, "Forjando Reinos", y eso que se trataba de una novela corta. Lo peor es que también pueden ser malas la segunda y la tercera, y cada una de ellas te habrá llevado un año, como mínimo. Tarde o temprano llegarás a escribir algo de esa longitud que merezca ser leído, pero hasta entonces puede pasar mucho tiempo.
5. Buscar un representante. Ya tienes tu novela, y sabes que en algún lugar del mundo tiene que haber una persona dispuesta a publicarlo. Sin embargo, esa persona no va a estar dispuesta a leer tu libro así porque sí, y ahí es donde entra en juego la figura del agente literario. Aquí tienes
una lista de agentes literarios dispuestos a leer tu libro. Es su trabajo hacerlo. Sin embargo, contactar con ellos puede llevar su tiempo, y aún tardarán más en leerse tu novela. Incluso es posible que después de leerla decidan que no merece la pena gastar su tiempo con ella, pero si deciden hacerlo, encontrar una editorial será un trabajo bastante más fácil, ya que muchas no llegan nunca a leer un manuscrito que no venga avalado por ningún agente. Hay otro camino, que consiste en presentarse a concursos. Muchas editoriales organizan concursos en los que ofrecen la posibilidad de ver publicada tu obra. Aquí tenéis una
guía de concursos literarios de todo tipo. Esta segunda vía tiene el beneficio de que la obra saldrá promocionada como ganadora de tal concurso, lo que animará a muchos lectores a echarle un vistazo. Eso sin contar con la dotación económica del premio. Por otro lado, en tales concursos suele haber mucha competencia, y sólo unos pocos de entre ellos podrán ganarlos.
6. Publicar la obra. No basta con el hecho de que alguien reconozca que la obra es buena. Una vez se ha decidido su publicación, es posible que el editor quiera hacer cambios. El tiempo que se tarde en hacer estos cambios depende de lo rápido que el escritor sea capaz de hacerlos y de lo bien que se ajuste a las directrices del editor. A esto hay que sumarle otros aspectos que no dependen ya tanto del escritor, como el diseño de portada, las ilustraciones, o la maquetación interior del libro. E incluso al terminar todo esto, queda encontrar una buena fecha para el lanzamiento, que proporcione una publicidad más efectiva y un mayor número de potenciales lectores.
Sólo cuando se han cumplido todos estos puntos se verá la obra publicada. Luego podrán llegar otro tipo de premios, en los que el tiempo también es un factor importante. De esta forma, no es de extrañar que la mayoría de los nuevos escritores que llegan a las librerías tengan más de treinta años en el mejor de los casos.
Así se explica que muchos escritores -entre los que me incluyo- opten por la alternativa de la autopublicación o de la impresión por pago. Estos sistemas evitan el tener que buscar representante y editorial, y por lo tanto permiten que una persona pueda debutar antes como escritor. El problema es que al seguir este camino, el lector no tiene la seguridad de que el libro que se ha puesto a la venta sea algo que merezca la pena leer.
Para autopublicar, sólo hace falta encontrar una imprenta o una librería que esté dispuesta a hacerlo. No suelen poner ningún problema para publicar tu libro siempre y cuando seas tú el que ponga el dinero. Para sistemas como el de la impresión por pago, recomiendo plataformas como
Bubok (la que yo uso), en las que te permiten editar todos los aspectos del libro que recibirás impreso.
Mi primer libro de relatos, "
Engendros", fue autopublicado en la librería Diego Marín, en Murcia. Siguen teniendo ejemplares a la venta en González Palencia, frente a la Universidad de la Merced. Los venden a 12€. Verlo publicado me costó más de 700€. Ahora lo tengo también para
descarga gratuita en Bubok. "Forjando Reinos", mi primera novela, estuvo un tiempo en una editorial de impresión por pago, pero tal editorial acabó yendo a la quiebra (espero que mi libro no tuviese nada que ver) y estoy pendiente de hacerle algunos arreglos antes de subirla también a Bubok como gratuita.