Una red social es un sistema en el que varios actores se encuentran vinculados entre sí por lazos de cualquier tipo. Según Mitchell (1969:2), estos lazos pueden ser usados para interpretar psicológicamente los comportamientos de los implicados. El interés alcanza también el campo matemático a través de la Teoría de Grafos (Lozares, 1996:106), pero nunca había atraído hasta las últimas décadas el interés de periodistas o comunicólogos de diverso tipo, citadas las excepciones de Shannon y Weaver (1948) y de algunos integrantes de la escuela de Palo Alto.
En el presente trabajo nos alejaremos de la definición académica de las redes sociales, y las consideraremos en un sentido más coloquial, referente a la plataforma virtual que hace posible dicha vinculación, en lugar de al sistema de relaciones en sí. En este orden, consideraremos una red social como un servicio web que permite (inspirado en Boyd y Ellison, 2007):
1. Construir un alter ego, con mayor o menor semejanza con el ego real, mediante la generación de un perfil personal en el que se incluyan datos en función de un formulario predeterminado.
2. Generar vínculos relacionales, recíprocos o no, con otros usuarios.
3. Compartir contenidos digitales de cualquier tipo.
En diferentes tipos de discurso, ambas definiciones -académica y coloquial- suelen utilizarse indistintamente, siendo que debido al carácter del presente trabajo, raramente se utilizará la definición académica. El objetivo de estas plataformas de redes sociales, y lo que las diferencia de otros medios informáticos de comunicación, es la posibilidad de entrar en contacto con personas que compartan "lazos latentes" (Haythornthwaite, 2005), es decir, personas cuya relación es distante: viejos compañeros de estudios, familiares en otros países, etc. Pero esta situación no se detiene ahí, sino que permite a los usuarios relacionados compartir contenidos como texto, fotos o video. De esta forma, se permite la interacción comunicativa de estos usuarios y, como es de esperar, el mayor éxito en cuanto a cantidad de usuarios se encuentra en las redes sociales generalistas, donde existe la mayor posibilidad de encontrar a las personas a las que se desea encontrar.
Por tanto, más que ver la emergencia de una nueva sociedad, totalmente on line, lo que vemos es la apropiación de Internet por redes sociales, por formas de organización del trabajo, por tareas, al mismo tiempo que muchos lazos débiles, que serían demasiado complicados de mantener off line, se pueden establecer on line (Castells, 1999).Teniendo en cuenta lo anterior, se considera a las redes sociales como un medio de comunicación social, que permite el intercambio reticular de información entre los miembros, a diferencia de otros medios de comunicación masivos (mass media), en los que el intercambio de información se produce en forma de panóptico, siendo unos pocos periodistas los encargados de aportar el contenido a una gran audiencia. No se puede considerar, por tanto, que las redes sociales sean medios de comunicación de masas, sino medios sociales (Orihuela, 2009). La financiación de estas plataformas corre a cargo de la publicidad, pudiendo ser ésta personalizada en función del usuario que la recibirá, gracias a una criba organizada teniendo en cuenta los datos que los usuarios proporcionan en su perfil. Más del 21% de la publicidad en Internet durante julio de 2009 apareció en redes sociales, y de ésta el 80% se centró únicamente en MySpace y Facebook (ComScore, 2008). Estos datos no son extraños, ya que España es uno de los países del mundo con mayor consumo de redes sociales.
Las redes sociales, así como muchos otros canales de comunicación al estilo de los chats o los foros, tienen una gran utilidad en el mundo del periodismo al permitir que los periodistas se pongan en contacto fácilmente con la fuente de la noticia. Como señala Castells (1999), la mayor parte de movimientos sociales y políticos del mundo de todas las tendencias utilizan Internet como una forma privilegiada de acción y de organización. Es por tanto un medio adecuado para acercarse a los sucesos noticiables, como veremos más adelante.
Una red social es una forma de generar una comunidad virtual. En las comunidades reales, la gente se agrupa en torno a gustos o intereses comunes. Las comunidades virtuales surgieron como puntos de reunión para reunir a la gente que estaba relacionada con un mismo tema. Esto ha evolucionado en portales verticales que contienen mucha información sobre un mismo tema. Son grandes foros de comunicación. En estos lugares se puede aprovechar para vender productos exclusivos sobre el tema en cuestión. Si en vez de desarrollar esta comunidad un aficionado la realiza el propio empresario, se puede utilizar como herramienta de márketing, teniendo cuidado de no echar a la gente atrás con demasiado control en los contenidos o no ser demasiado invasivo en las promociones. Una comunidad virtual puede generar ingresos como cualquier portal: mediante cuotas a los miembros, publicidad, venta electrónica, etc.
MITCHELL, C. (1969). Social Networks in Urban Settings. Manchester, Inglaterra. Manchester University Press. Citado en Lozares, 1996
LOZARES, C. (1996) La teoría de redes sociales. Barcelona. Universidad Autónoma de Barcelona. Departamento de Sociología. pp. 103-126
SHANNON, C. E. (1948) A mathematical theory of communication. Bell System Technical Journal, vol. 27, Julio y Octubre.
BOYD, D. M. y Ellison, N. B. Social Network Sites: Definition, History, and Scholarship. Michigan State University, 2007.
HAYTHORNTHWAITE, C. (2004) Minding your practices: Exposure and Anonimity in Social Network Data. Brighton, Inglaterra. Association of Internet Researchers.
CASTELLS, M. (1999) Lección inaugural del programa de doctorado sobre la sociedad de la información y el conocimiento. Universitat Oberta de Catalunya.
COMSCORE (2009). Russia has World's Most Engaged Social Networking Audience. ComScore Inc.